Nuestra historia de amor comenzó hace casi dos años, basada en una pasión compartida por la vida al aire libre. A ambos nos encanta estar fuera —ya sea explorando un parque o recorriendo la ciudad en bicicleta—, pero había algo que nunca logramos hacer funcionar: montar en bici juntos.
Yo ya tenía mi bicicleta, una bici mecánica sólida y fiable. Sin embargo, Jacek, con sus 198 cm de altura, siempre tenía problemas con las bicicletas urbanas de alquiler. Nunca eran cómodas y, con el tiempo, esa frustración hizo que dejáramos de montar en bicicleta por completo. Los paseos incómodos y la mala adaptación empezaron a afectar la forma en que pasábamos tiempo juntos al aire libre.

El momento que lo cambió todo
Llevaba tiempo pensando en cambiar mi bicicleta eléctrica. La idea de una e-bike me encantaba: menos esfuerzo, más disfrute. Pero no fue hasta que descubrí Fiido cuando todo encajó. Me impresionó la variedad de bicicletas que ofrecían, cada una diseñada para necesidades específicas, y el entusiasmo genuino de sus usuarios. Aun así, había un problema: no quería montar sola.
Si compraba una e-bike solo para mí, ¿no acabaríamos Jacek y yo saliendo menos juntos? Fue entonces cuando se me ocurrió un plan para resolver ese problema.
La sorpresa de cumpleaños: una solución para los dos
En lugar de comprarme una e-bike, decidí sorprender a Jacek con una Fiido C21 por su cumpleaños. Sabía que era la elección perfecta. La C21 estaba diseñada teniendo en cuenta su altura y sus necesidades. El cuadro era resistente pero ligero, y el motor ofrecía la asistencia justa para una conducción suave y cómoda. Se acabaron las bicicletas de alquiler incómodas y las malas experiencias.
Ver la cara de Jacek iluminarse cuando montó por primera vez la bicicleta eléctrica ligera Fiido C21 fue un momento que nunca olvidaré. No era solo la bicicleta; era la libertad que le proporcionaba. El diseño era elegante, la comodidad perfecta, y de repente, montar en bici dejó de ser una molestia. Fue una experiencia que pudimos disfrutar juntos.
Completando la pareja: Fiido C11 para mí
Cuando llegó mi cumpleaños, el siguiente paso fue evidente: la Fiido C11. Quería una bicicleta que estuviera a la altura de nuestro nuevo estilo de vida sobre dos ruedas. La C11 cumplía perfectamente con lo que buscaba: ligera, cómoda y fácil de manejar. Nada de muñecas doloridas ni músculos rígidos como con las bicicletas mecánicas antiguas. Solo paseos suaves y sin esfuerzo.
Con ambas bicicletas en nuestro garaje, montar juntos volvió a sentirse natural. Ya no teníamos que discutir quién usaría qué bici. Teníamos dos bicicletas pensadas para la vida real —prácticas, fiables y divertidas—.
Cómo Fiido resolvió nuestros problemas
Lo que hizo diferente a Fiido frente a otras marcas —y lo que funcionó tan bien para nosotros— fue cómo estas bicicletas solucionaron problemas reales que teníamos con el ciclismo.
Comodidad y ajuste
Con sus 198 cm de altura, Jacek solía sentirse incómodo en las bicicletas urbanas tradicionales. La Fiido C21 está diseñada específicamente para ciclistas más altos, ofreciendo una postura de conducción cómoda y natural. Yo también podía disfrutar de recorridos más largos sin molestias, gracias al diseño ergonómico de la C11.
Facilidad de uso
Ambos habíamos lidiado con bicicletas pesadas, difíciles de maniobrar o complicadas de transportar. El diseño ligero de Fiido lo hizo todo más sencillo —subir cuestas, aparcar la bici o guardarla—. Nada más de luchar con bicicletas voluminosas tras largos recorridos.
Recorridos más largos, más diversión
La asistencia eléctrica nos dio la libertad de explorar más lejos sin la fatiga que antes nos limitaba. Yo podía acompañar a Jacek en trayectos más largos sin agotarme a mitad de camino, y él podía mantener el ritmo sin preocuparse por la próxima subida. Estas bicicletas abrieron nuevas posibilidades de aventura.
Tiempo de calidad juntos
¿Lo mejor? Ahora pasamos mucho más tiempo montando en bici juntos. Sin frustraciones por incomodidad o ajustes incómodos. Rodamos a nuestro propio ritmo, juntos, disfrutando del paisaje y de la compañía del otro. Fiido no solo nos dio bicicletas; nos devolvió algo que habíamos perdido: la alegría de pedalear juntos.
Más que una bicicleta: una nueva forma de vivir
Desde que la Fiido C21 y la Fiido C11 llegaron a nuestras vidas, nuestras experiencias sobre la bicicleta han cambiado por completo. Ya no es una obligación ni un compromiso. Es un estilo de vida —uno en el que compartimos momentos, creamos recuerdos y disfrutamos del aire libre juntos.
Hemos hecho más rutas de fin de semana, más salidas espontáneas e incluso empezamos a ir en bici a nuestros cafés favoritos. No se trata solo de ir del punto A al punto B. Se trata de redescubrir la alegría de montar en bicicleta —juntos—.

Conclusión: la mejor mejora que podíamos haber imaginado
Lo que comenzó como una solución práctica —volver a poner a Jacek sobre una bicicleta sin frustración— se convirtió en algo mucho más valioso. La Fiido C21 y la Fiido C11 no solo nos devolvieron al ciclismo; nos acercaron aún más. Nos ofrecieron comodidad, diversión y libertad —cosas que no sabíamos que nos faltaban hasta que las tuvimos.
Así que, si buscas algo más que una bicicleta —si quieres compartir aventuras, crear recuerdos y disfrutar del aire libre como nunca antes— Fiido podría ser la respuesta. No es solo una e-bike; es un nuevo capítulo en nuestro viaje juntos, y no podríamos estar más felices.